«La propuesta invita a redescubrir a la primera escultora argentina desde una mirada contemporánea que entrelaza memoria, género, creación y libertad».
La figura de Lola Mora regresa al escenario a través de una propuesta teatral que recupera a una de las artistas más trascendentes de la historia argentina desde una perspectiva actual, poética y profundamente sensible. La función se presentará el próximo 31 de julio a las 20 horas en el Museo de Bellas Artes Lola Mora y propone un recorrido escénico que invita a reflexionar sobre el legado de una mujer que desafió las convenciones de su tiempo.
Las entradas generales tendrán un valor de $30.000 y se pondrán a la venta próximamente, para más información consultar al +54 9 3876 84-3410. Venta anticipada, 2 entradas generales a $25.000, hasta el 15 de julio.
Lejos de una reconstrucción biográfica tradicional, la obra se construye a partir de fragmentos de memoria, cuerpos, silencios y voces que permiten acercarse a una Lola Mora viva, compleja y vigente. La puesta la presenta como una creadora que enfrentó prejuicios, cuestionó los cánones estéticos establecidos y sostuvo su vocación artística frente a la censura y el rechazo social.
A lo largo del relato, las Nereidas se convierten en una metáfora de la belleza que incomoda y de la capacidad del arte para resistir los intentos de invisibilización. La propuesta establece un diálogo permanente entre pasado y presente, vinculando la experiencia de Lola Mora con debates actuales sobre el lugar de las mujeres en el arte, la legitimidad de sus voces y las distintas formas de violencia simbólica que aún persisten.
La dramaturgia combina palabra poética, reflexión histórica, movimiento contemporáneo y recursos sonoros para construir una experiencia escénica que transita desde el juicio social y el escándalo público hasta la reivindicación de una figura que supo abrir caminos para generaciones posteriores. El espectáculo también recupera facetas menos conocidas de la artista, vinculadas a la ciencia, la minería y el pensamiento, ampliando la mirada sobre una personalidad multifacética y adelantada a su época.
Con una puesta austera y simbólica, la obra apuesta a la evocación a través del cuerpo, la voz, la iluminación y una cuidada construcción visual inspirada en elementos como el mármol, el agua, el tiempo y la memoria. La propuesta está destinada al público general, instituciones educativas, espacios culturales y festivales, y busca generar nuevas lecturas sobre una figura fundamental de la cultura argentina.
A través de esta creación, Lola Mora vuelve a ocupar el centro de la escena no como un monumento inmóvil, sino como una mujer creadora, pensante y transformadora cuya historia continúa interpelando al presente.

